Más allá de la noticia de este día y de esta semana de movilizaciones mundiales por la erradicación de la pobreza es preciso indicar que el primer y más acuciante problema de ética aplicada, la más urgente e inexcusable exigencia moral de nuestros días, tan sobresaltados por las crisis financieras de los ricos que acaban pagando los pobres, es la erradicación de la pobreza, la satisfacción del derecho a un minimo vital, a alimento, a atención médica, a educación.
- 50 millones de infectados con el HIV y la gran mayoría sin ningún tratamiento ni atención. - 800 millones de personas no tienen acceso a la comida suficiente para alimentarse. - 1100 millones de personas sobreviven con menos de 1 dólar diario. - 1200 millones de personas no tienen acceso al agua potable. - 10 millones de niños y niñas mueren antes de cumplir los cinco años por causas evitables. - el 70% de las personas pobres del Planeta son mujeres. - el 10% de la población mundial disfruta del 70% de las riquezas del Planeta. - el 75% de las personas pobres son campesinos y campesinas.
www.pobrezacero.org MANIFIESTO CAMPAÑA POBREZA CERO Más de 400 ONGD federadas en la COORDINADORA DE ONGD DE ESPAÑA y en sus COORDINADORAS AUTONÓMICAS FEDERADAS, y otros actores representativos de la sociedad civil española, en estrecha coordinación con las organizaciones y movimientos sociales de más de 100 países que realizamos conjuntamente la “Llamamiento Mundial de Acción contra la Pobreza", SUMANDO NUESTRAS VOCES MANIFESTAMOS: QUE la persistencia de la pobreza y la desigualdad en el mundo de hoy no se puede justificar. Pese a los esfuerzos realizados durante décadas, la brecha entre ricos y pobres sigue aumentando. Hoy, más de 3.000 millones de personas carecen de una vida digna a causa de la pobreza. Hambre, SIDA, analfabetismo, discriminación de mujeres y niñas, depredación de la naturaleza, desigual acceso a la tecnología, desplazamientos masivos a causa de los conflictos, migraciones provocadas por la falta de equidad en la distribución de la riqueza a nivel internacional... Son las diferentes caras de un mismo problema: la situación de injusticia que sufre la mayor parte de la población mundial. QUE el desarrollo sostenible en el planeta está seriamente amenazado porque una quinta parte de la población mundial consume irresponsablemente, con la consecuente sobreexplotación de los recursos naturales. QUE las razones de la desigualdad y la pobreza se encuentran en la forma en que los seres humanos organizamos nuestra actividad política y económica. El comercio internacional y la especulación financiera que privilegia las economías más poderosas, una deuda externa asfixiante e injusta para muchos países empobrecidos, así como un sistema de ayuda internacional escaso y descoordinado hacen que la situación actual sea insostenible. QUE para lograr la eficacia de las políticas de Desarrollo Internacional, el Desarrollo Humano Sostenible y Bienes Públicos Globales es imprescindible avanzar en la consecución de una gobernanza global democrática y participativa. QUE el crecimiento económico espectacular generado en los últimos años no ha contribuido a garantizar los derechos humanos ni a mejorar las condiciones de vida en todas las regiones del mundo, ni para todas las personas sea cual sea su condición, género, raza o cultura. Más bien al contrario, ha aumentado la desigualdad y la injusticia hasta cotas escandalosas. El camino de la paz pasa por luchar contra la pobreza y la falta de equidad. QUE luchar contra la pobreza, en sus distintas dimensiones, significa actuar contra la exclusión de las personas, a favor de las garantías de sus derechos económicos, sociales y culturales que se traducen en protección, trabajo digno, renta, salud y educación, poder, voz, medios de vida, en condiciones de igualdad. Es un compromiso irrenunciable e impostergable: toda la sociedad en su conjunto es responsable de su consecución.
POR TODO ELLO se hacen eco del compromiso adquirido por los Gobiernos y Estados firmantes de la Declaración del Milenio de Naciones Unidas en el año 2000, respecto al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, como un primer paso, para erradicar el hambre y la pobreza. SOLICITAMOS: - MÁS AYUDA oficial al desarrollo, priorizando a los sectores sociales básicos, hasta alcanzar el compromiso del 0,7%. - MEJOR AYUDA, desligada de intereses comerciales, orientada a los países más pobres y coherente con los Objetivos del Milenio. - MÁS COHERENCIA en las diferentes políticas de nuestros gobiernos para que todas ellas contribuyana la erradicación de la pobreza. - CANCELAR LA DEUDA IMPAGABLE: los países ricos, el Banco Mundial y el FMI deben cancelar el 100% de la deuda de los países más pobres. - DEUDA POR DESARROLLO: invertir los recursos liberados por la cancelación de la deuda de los países empobrecidos para alcanzar los Objetivos del Milenio. - CAMBIAR LAS NORMAS DEL COMERCIO internacional que privilegian a los países ricos y a sus negocios e impiden a los gobiernos de los países empobrecidos decidir cómo luchar contra la pobreza y proteger el medio ambiente. - ELIMINAR LAS SUBVENCIONES que permiten exportar los productos de los países ricos por debajo del precio de coste de producción, dañando el sustento de las comunidades rurales en los países empobrecidos. - PROTEGER LOS SERVICIOS PÚBLICOS de liberalizaciones y privatizaciones con el fin de asegurar los derechos a la alimentación, y de acceso al agua potable y a medicamentos esenciales. - FAVORECER EL ACCESO A LA TECNOLOGÍA por parte de los países menos desarrollados, de acuerdo a sus necesidades, para que puedan disfrutar de sus beneficios.
|
Al leer los datos escalofriantes, sobre la pobreza y miseria en el mundo, y el “Manifiesto campaña pobreza cero” pocos datos y aún menos, justificaciones, quedan por añadir ante esta gran crueldad a la que nuestro sistema, y también cada uno de nosotros hemos contribuido. Tampoco quiero centrarme en la simple crítica al neoliberalismo, que lejos de pensar en el terrible sufrimiento de todos estos seres, busca nuevas formas de explotación con el único objetivo de obtener su beneficio. Lo que sí veo claro es que el problema de la pobreza en el mundo se ha generado por la forma individualista y equívoca de percibir la vida (basada en la competición, la expansión, la dominación y la explotación del hombre y la Naturaleza).
Para combatir el problema de la pobreza y el desequilibrio ecológico (que es una parte indisoluble del problema) tendríamos que revisar la forma individualista de percibir la vida y tomar como ejemplo el funcionamiento de los ecosistema tal y como lo menciona Fritjof Capra en su libro “La trama de la vida: una nueva perspectiva de los sistemas vivos”.
Según el autor, el primer principio para la comprensión de la organización de los ecosistemas, sería la “interdependencia”. Dice así (“La trama de la vida: una nueva perspectiva de los sistemas vivos”, pág. 308):
“(…) todos los miembros de una comunidad ecológica se hallan interconectados en una vasta e intricada red de relaciones, la trama de la vida. Sus propiedades esenciales, y de hecho, su misma existencia se derivan de estas relaciones. El comportamiento de cada miembro viviente dentro de un ecosistema depende del comportamiento de muchos otros. El éxito de toda comunidad depende del de sus individuos, mientras que el éxito de éstos depende del de la comunidad como un todo”.
Ya que todos los seres de un ecosistema están interconectados, cada uno tendrá influencia sobre todos los demás, y a la inversa. Podríamos decir que un ecosistema es como un puzzle perfecto en el que todas las piezas son imprescindibles para mantener un equilibrio. Aún más, la sabiduría de los ecosistemas es inmensa, ya que cuando un componente de este falla por algún desequilibrio que se haya dado entre sus miembros vivientes, todos los elementos se interconectan y trabajan conjuntamente para remediarlo.
Tomando esta comprensión del funcionamiento de los ecosistemas como base, tendríamos que aplicarlo a los seres humanos, sintiéndonos igualmente interdependientes e interconectados. A mi parecer, este principio tan sabio de los ecosistemas, para nada lo hemos aplicado y una pequeña comunidad del planeta, ha creído ser dueño y señor de todos los recursos de la Naturaleza explotando y expoliando indiscriminadamente a las ¾ partes de la humanidad. Así hemos llegado a crear esta situación infrahumana y vergonzante de la pobreza.
Sin embargo, todavía hay lugar para la esperanza, pues al igual que en los ecosistemas cuando falla algún miembro viviente todos se interconectan para remediar dicho problema, así nosotros todavía podemos trabajar para remediar esta gran tragedia que hemos generado. Ello pasaría por una profunda concienciación y cambio de paradigma (que nos lleve del pensamiento reduccionista al holista) y de valores (que nos lleve de la competición a la cooperación, de la cantidad a la calidad, y de la dominación a la asociación). Según Capra (“La trama de la vida: una nueva perspectiva de los sistemas vivos”. Pág. 311):
“La asociación es otra de las características de las comunidades sostenibles. Los intercambios cíclicos de energía y recursos en un ecosistema se sostienen en una cooperación omnipresente. Efectivamente, hemos visto cómo desde la creación de las primeras células nucleadas hace más de dos mil millones de años, la vida sobre la tierra se ha desarrollado mediante combinaciones cada vez más complejas de cooperación y coevolución. La asociación –tendencia a asociarse, establecer vínculos, vivir unos dentro de otros y cooperar-, es una de las características de la vida”.
Nuestro sistema ha utilizado la dominación frente al principio de asociación, pero llegará el día en que cuando seamos capaces de caminar hacia este nuevo paradigma, tendrá que replegarse ante ello. El trabajar por dicho cambio, la concienciación de estos problemas generados y la cooperación nos dará una nueva ilusión -para que al igual que los ecosistemas trabajan conjuntamente por restablecerse cuando alguno de sus miembros están en desequilibrio-, podamos también nosotros, entre todos, remediar este desajuste que hemos creado por nuestra codicia y devolver a tantos millones de seres la sonrisa de la que tan cruelmente les hemos privado.