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Cambio cultural Imprimir Correo electrónico
Publicado por Pablo   
Lunes 04 de Enero de 2010 22:51
   Me gustaría empalmar este interesante debate con una reseña del libro “Una ética para laicos”, de Richard Rorty. Pretendo aplicar las relevantes ideas filosóficas que expone en el libro a algunas cuestiones éticas actuales relacionadas con la interculturalidad. Por ejemplo el tema de la laicidad del estado español. Rorty comenta en su articulo como el Papa Benedicto XVI argumento es su época de cardenal que el relativismo (entendido este como el respeto ha diferentes ideologías), en el cual está basada la democracia, se ve hoy en día como algo ilimitado; y proponía la necesidad de ponerle límites.A mi parecer, este tipo de argumentación tiene como finalidad que la cultura católica sea impuesta al conjunto de la sociedad. Esta clase de imposición se dio en España por parte de la iglesia en connivencia con el franquismo durante cuarenta años de dictadura. La transición no eliminó del todo rasgos del anterior régimen nacional-catolicista: por ejemplo, las ayudas económicas que la iglesia recibe del estado o la imposición del crucifijo en las escuelas públicas.Sectores de la Iglesia española han argumentado ha favor los crucifijos en de las escuelas que la cultura católica ha formado parte importante de nuestra historia; sin embargo, eso no justifica que deba imponerse ha personas que no quieran participar en ella; la única cultura que debemos compartir todos es la cultura democrática; más allá de ésta, cada individuo debe de ser libre de elegir que cultura quiere profesar y cual no.Más bien, las reacciones recientes en contra de retirar este símbolo reflejan como los sectores conservadores de la iglesia católica pretenden evitar el camino hacia un estado aconfesional y plenamente separado de la religión cristiana, manteniendo así sus privilegios, heredados por la dictadura de Franco.  Volvamos a las cuestiones más estrictamente filosóficas del articulo. La visión conservadora que la Iglesia propone es fruto de la tradición platónica, en la que, como apunta Rorty, se aspira a la inmaterialidad y la infinitud. Por el contrario, Rorty tiene una visión progresista, mas vinculada al epicureismo, a Nietzsche y a las ideas del Marques de Condorcet. Frente al fundamentalismo y conservadurismo de Benedicto, Rorty propone “la apertura a nuevas posibilidades, la disponibilidad para tomar en consideración todas las sugerencias acerca de aquello que podría aumentar la felicidad humana”; y es que, “estar abiertos a un cambio de doctrina es el único modo de evitar los males del pasado”. En esta tradición progresista, se ve necesario romper con la tradición e imaginar y crear nuevas culturas y nuevas formas de organización social. Este tipo de ideas sobre el progreso nos ayudan a entender mejor lo que puede significar y cual puede ser el funcionamiento del tan mentado actualmente concepto de “innovación” en las diversas culturas humanas. 
Esto es un Comentario de "Cultura de primera y culturas de segunda"
 
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Con el apoyo del Proyecto Intramural Especial (CSIC) "Actualidad de las éticas aplicadas"