La transparencia, la imparcialidad y la calidad de la democracia

  • Manuel Villoria

Resumen

En este artículo se comienza destacando la importancia de la calidad de las instituciones para dar respuesta a la crisis democrática que se está viviendo en la actualidad. Una democracia de calidad es una opción ética que exige una inmediata renuncia al ejercicio del poder arbitrario por parte de los políticos gobernantes y sus resultados positivos se ven a medio y largo plazo. Una democracia de calidad asume selección y reemplazo de gobernantes por sufragio, pero también el respeto y promoción de los derechos humanos y la igualdad política. Para que estos tres fundamentos de la democracia se sostengan es preciso que existan políticos y gobiernos que desarrollen instituciones promotoras de la imparcialidad, la transparencia y la rendición de cuentas. Finalizaremos con unas reflexiones que contribuyan al debate sobre la tensión entre eficacia y controles.

Biografía del autor/a

Manuel Villoria

Universidad Rey Juan Carlos


Publicado
2018-05-30