(Por Mª Teresa López de la Vieja, Universidad de Salamanca)

¿Quiénes son  responsables del aumento de las temperaturas, del efecto invernadero y de la transformación de las condiciones ambientales? ¿Quiénes padecen los daños causados en el medio ambiente? El libro de Carmen Velayos [Ética y cambio climático, Bilbao, Desclée de Brouwer, 2008] analiza los problemas que afectan a la biosfera, a la supervivencia y al sistema climático desde el punto de vista moral, ofreciendo argumentos sobre la responsabilidad de la especie humana. Esta ha sido y es la principal causante de la situación, las  consecuencias negativas afectan, además, a los no humanos y a las siguientes generaciones de humanos. En la actualidad, muchos problemas de desarrollo están motivados por el deterioro  de los recursos naturales; es más,  los agentes en situación de desventaja – como las mujeres – son  los más afectados por la vulnerabilidad de la naturaleza. El libro explora, no obstante, otro tipo de argumentos y de emociones positivas – como la felicidad -, a fin de elaborar un marco normativo más incluyente. Esto implica modificar el estilo adoptado por las teorías estándar, en especial aquellas nociones adaptadas a una ética centrada principalmente en la especie humana y en sus intereses. Por el contrario, una ética más centrada en la biosfera – “ecoética”, en el libro  – ofrece una visión alternativa de la consideración moral y de los principios que han de guiar la conducta correcta.

El objetivo del libro son las relaciones entre quienes no mantienen relaciones de reciprocidad, como los humanos y los no humanos o las generaciones actuales y las próximas generaciones.  El alcance y la gravedad del problema que afecta hoy al sistema climático permite concluir, primero, que los derechos y, en general, el principio de justicia, han de ser más amplios para tener validez universal. En segundo lugar,  los compromisos con la justicia global y con los derechos no se debilitan cuando, como en este caso, no existen todavía datos definitivos. El principio de precaución ayuda a decidir en situaciones de incertidumbre y, por tanto, a ponderar qué es lo más correcto o cómo vivir aún sin conocer todos los efectos de una intervención arriesgada sobre el medio natural. Esto vale, sin duda, para las decisiones y las políticas públicas sobre el medio ambiente, incluido el clima y sus cambios. Responsabilidad y precaución son entonces los principios adecuados para deliberar y, ante todo, para avanzar hacia la “complicidad” entre lo natural y los humanos, como propone la autora. La bibliografía, el anexo y el glosario al final del libro ofrecen información de utilidad para los lectores.

 

Bibliografía